Factores clave que inhiben la fermentación del vino:
1. Temperatura anormal: Las temperaturas superiores a 30℃ o inferiores al intervalo óptimo (20-30℃ para la fermentación primaria, 10-20℃ para la fermentación secundaria) inhibirán la actividad de la levadura e incluso pueden hacer que se detenga la fermentación.
2. Desequilibrio de oxígeno: Un aporte insuficiente de oxígeno dará lugar a un número insuficiente de levaduras, mientras que un aporte excesivo de oxígeno puede provocar una proliferación excesiva o problemas de oxidación.
3. Exceso de dióxido de azufre: Añadir demasiado dióxido de azufre envenenará directamente la levadura, afectando a su reproducción y metabolismo.
4. Problemas con la materia prima: El moho, los daños, la podredumbre o los residuos de pesticidas en las uvas inhibirán el crecimiento de la levadura.
5. pH bajo: Cuando el pH es < 3,0, la capacidad de fermentación de la levadura disminuye significativamente, generando fácilmente ácidos volátiles o cesando su actividad.
6. Acumulación de productos de fermentación: Una concentración de alcohol excesivamente alta o sustancias como los ácidos grasos producidos por el metabolismo de la levadura inhibirán la continuación del proceso de fermentación.